
Con las pasadas elecciones
en Venezuela se pudo confirmar una vez más como ese país, que hace más de 200
años estaba unido por un mismo propósito, hoy está más polarizado que nunca.
Así no lo quiera ver o reflejar el Presidente Hugo Rafael Chávez
Frías, los más ricos siguen siendo cada vez más ricos y los pobres cada vez más
lejos de salir de allí, aportando a Venezuela día a día un poco más a esta
bomba atómica social que algún momento tendrá que estallar y que cuando lo haga
será la más grave crisis, a todo nivel, vista en Latinoamérica, por encima de
la vivida en Argentina en 2007 por la economía; de la de chile en los años 80’s
con la dictadura militar de Pinochet, luego de la muerte de Allende; de la cubana
con el bloqueo hecho por los Estados Unidos; de la colombiana en los años 80’s
con el narcotráfico o a inicios de siglo con la zona de distención; o la
mexicana en la actualidad con los llamados zetas.
Será una crisis que
necesitará del trabajo de todos los grandes líderes en todos los sectores, que
de verdad demuestren que son un pueblo bravo, que son un pueblo lleno de
ideales y de historia. Tendrán que creer en ellos mismos, tenerse confianza,
sentir que si pueden lograr grandes cosas. Ojalá y sea pronto y no sea tan difícil
como me lo imagino.
Esto último lo digo, porque
es el ideal global que tiene la oposición venezolana, digo tiene porque si este
grupo piensa un poco en futuro, no tal lejano, debe mantenerse unido. A pesar de
perder las elecciones presidenciales, se demostró que son una fuerza política importante
contra un régimen que utiliza todas las técnicas, buenas o malas, para ganar.
Muchos partidos políticos quisieran
tener en su poder más de seis millones de votos en una sola elección, ahora el
trabajo para la MUD – Mesa de Unidad Nacional – es mantener esos votos y cautivar más seguidores para las
próximas elecciones en seis años, hablo de las presidenciales.
Porque en diciembre próximo
se tienen las elecciones para Gobernaciones y ahí debe ratificarse el trabajo
realizado hasta el momento. Asimismo, se debe seguir con Capriles, López y
demás como líderes de la oposición, no renunciando a su ideal político de
cambiar las cosas.
En estas elecciones el
formalismo y el no pelear de la misma manera sobre el candidato presidente,
llevo a la oposición a perder terreno. Uno de los principios básicos de la vida
es poner la otra mejilla, cosa que en política no es bien recompensado, aquí el
que pega primero pega dos veces y derrota, como quedo demostrado al que se deja
pegar. Espacios televisivos, imágenes, publicidad, discursos, y creer en un
equipo hacen la diferencia.
La oposición venezolana ha
tenido trascendencia en estos últimos 14 años, Henrique Salas, fue el opositor
de Hugo Chávez en 1998, el Coronel retirado Chávez obtuvo cerca del 58 %,
dejando sin opción al opositor.
Francisco Arias, se presentó
como candidato de oposición a las elecciones adelantadas del año 2000, llego
con poca credibilidad, debido a que aunque era seguidor acérrimo de Chávez,
unos meses antes de las votaciones decidió presentarse en contra de su líder. Actualmente
pertenece al PSUV, partido que llevó a Chávez de nuevo a la presidencia.
Seis años después, en 2006,
Manuel Rosales se presentó como candidato de la coalición, conocida como la
Unión Nacional. En este año la victoria de nuevo fue para Chávez con un 62.84%
contra un 36.90%, eso en números reales significa 7’309.080 votos contra 4’292.466
de la oposición. Un triunfo que partió la historia en dos.
A partir de esta elección los
opositores se convirtieron en una total minoría, fácil de callar y de hacer
quedar mal en todos los escenarios. Ricardo Montaner, el cantante, fue vetado
para presentarse en su país por un tiempo, debido a sus opiniones en contra del
chavismo. J.J. Rendón, estratega político, no pudo volver a su país y viste de
luto por el dolor de Patria, en símbolo de la tragedia que vivo su natal
Venezuela. Radio Caracas Televisión, canal privado de televisión, cuya tradición
en Latinoamérica era bien conocida por ser en su época dorada el canal de las
mejores telenovelas en los años 80’s e inicio de los 90’s. fue clausurado por
el Presidente Chávez por no seguir sus lineamientos políticos y negarse a
unirse al estilo de Gobierno vivido.
Para el año 2012, los políticos
opositores, se dieron cuenta de las verdaderas necesidades del pueblo
venezolano, es así como decidieron en una oportunidad historia, la unidad de
todos los partidos opositores para elegir de manera interna un único candidato
que los representará y que a su vez le hiciera el peso político al Presidente
candidato.
Henrique Capriles, fue
ungido como el candidato de oposición en febrero de este mismo año. Trabajó de
manera conjunta con los líderes de oposición, recorrió el país en varias
ocasiones, siendo aun el Gobernador del Estado de Miranda. Su lucha fue mostrar
un camino mejor, una opción de vida digna de una manera diferente. Aceptó una
pelea desigual contra la maquinaria del Gobierno Oficialista Central. Hablaba con
el corazón, con el alma a cada venezolano sobre cómo sería el país si era
presidente, sin embargo, fue demasiado ingenuo al creer que podía de manera legitima
creer en Chávez.
No estoy diciendo que debió
hacer trampa, pero si que debió estar más vigilante a los movimientos del
presidente candidato y su equipo, debió pedir al Consejo Nacional Electoral
igualdad en los espacios televisivos, debió exigir una Ley de Garantías (como
existe en otros países, como Colombia), eso por hablar de los temas que pasan
en este momento por mi memoria.
Eso debió hacer, pero como
el pasado no se puede devolver, hay que ver hacia el futuro. Y en el futuro se
podría ver a una oposición como una verdadera opción, consolida, con políticas claras,
estudiando, analizando y verificando cada uno de los procesos del Gobierno y al
interior de la oposición, disminuyendo la polarización presentada en este
momento, pero también ganando los electores para la próxima contienda
presidencia en 2019.
Nicolás Rincón
@NICOLASRINCON




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