En 1940 Henry Ford dijo:
"Recuerden mis palabras, una combinación de avión y auto está por venir.
Podrán reírse, pero vendrá".
Tan sólo nueve años después, Moulton
Taylor diseñó y voló con su Aerocar, probando la
viabilidad de la fantasía de Ford.
Pero apenas
se construyeron tres modelos. El sueño de disponer algún día de un vehículo que
pudiera ofrecer al mismo tiempo la libertad de volar y circular por las calles
continuó frustrado. Al menos hasta ahora.
El diseño
por computación, los sensores para evitar obstáculos y la ciencia de materiales
han avanzado tanto que las autoridades están ahora muy cerca de dar su
aprobación a los autos voladores.
"Desde los hermanos Wright y Henry Ford hemos soñado
con combinar el avión con el auto", dice Dick Knapinski, portavoz de la
Asociación Experimental de Aviación en Estados Unidos (EAA). "Pero
obstáculos culturales, regulatorios y de ingeniería han estado siempre en el
camino".
"Ahora estamos cerca de convertir
este sueño en realidad".
Experimental
En julio de este año la empresa Terrafugia, con sede en
Boston, presentó su "avión rodante",Transition, en el evento que organizó la EAA
en Oshkosh, Wisconsin.
"Tenemos un certificado
experimental de la Autoridad Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos, que
significa que todavía tiene que mantenerse lejos de zonas pobladas",
explica Richard Gersh, vicepresidente de desarrollo de negocios de Terrafugia.
"Pero todo está dirigido a obtener una certificación completa",
añade.
El Transition, cuyas alas se
despliegan del cuerpo del vehículo, tiene también una licencia para ser puesto
a prueba en la carretera, pero Gersh enfatiza que su función primaria es la de
un avión.
"No creemos que esto sustituya el
auto familiar, y siempre tendrás que despegar y aterrizar en un
aeropuerto", dice, "pero te da la flexibilidad de conducir al
aeropuerto y a tu destino".
Cuando el Transition salga a la venta, lo que podría
suceder en dos años, dependiendo de cuánto se tarde en obtener la certificación
de seguridad, se venderá a un precio de US$280.000, un poco más barato que un
aviónCessna Skyhawk.
Según Gersh, la empresa ya ha recibido
más de 100 pedidos.
El portavoz de la FAA, Les Dorr, dijo
a la BBC que si "un auto volador tiene que operar en las carreteras de
Estados Unidos, entonces el vehículo debe cumplir los estándares tanto del
departamento de Transporte como del de aviación".
"Terrafugia es el único proyecto
de certificación de aeronave que ha obtenido una exención o el que hemos
definido que cumple los requisitos de certificación tanto para la FAA como la
Administración Nacional de Seguridad de Tráfico en Carreteras".
Despegue vertical
Mirando hacia el futuro, el concepto de Terrafugia, el
TF-X, incorporará un sistema de despegue y aterrizaje vertical gracias a las
hélices en las alas desplegables, combinadas con una hélice trasera para
impulsar el vehículo hacia adelante.
Será un automóvil volador híbrido que
podrá alcanzar una velocidad de 320km/h y un rango de vuelo de unos 800 km.
La empresa espera incorporar sistemas
de piloto automático y nuevas tecnologías de sensores para evitar obstáculos,
para que pueda mantenerse alejado del tráfico, el mal tiempo y espacios aéreos
restringidos.
También incluirá un sistema completo
de paracaídas en caso de que se produzca un fallo total del motor, y un sistema
de aterrizaje automático por si el piloto queda incapacitado.
Pero Gersh estima que al TF-X todavía le faltan
"cerca de diez años" antes de que pueda convertirse en una realidad.
Por su parte, el Centro de Educación y
Tecnología Indígena (I-TEC), ha desarrollado elMaverick LSA, un auto todo terreno que puede
volar usando una combinación de hélice trasera y paracaídas.
El paracaídas está acoplado a un
mástil flexible para evitar que ensucie la hélice trasera.
Por el momento, el vehículo recibe el
tratamiento de "auto a piezas" por razones regulatorias, y también
cuenta con un certificado especial de vehículo aéreo deportivo ligero.
Inspirado en la ficción
Stefan Klein, cofundador y diseñador en jefe de la firma
eslovaca Aeromobil, empezó a soñar con la idea de los autos voladores después
de ver la película francesa "Fantomas se Dechaine", en la que un
Citroen DS se convertía en un avión impulsado con cohetes.
Licenciado en la Universidad Eslovaca
de Tecnología y ex director de investigación de proyectos para Audi, Volkswagen
y BMW en la Academia de Bellas Artes y Diseño, procede de una familia de
aviadores y ha invertido unos 20 años en tratar de convertir su sueño en una
realidad.
El prototipo que presentó en Montreal
en septiembre de este año, es potencialmente lo que espera se vendrá.
Llamado "preprototipo" de
Aeromóbil 2.5, tiene alas desplegables que se estiran hacia adelante para
volar, logra una velocidad máxima en el aire de 200km/h y tiene un rango de
vuelo de 700 km.
El Aeromóbil ciertamente luce como un
ejemplo creíble en el emergente mercado de los autos voladores.
Miedo a volar
Pero la portavoz Tatiana Veberova admite que
"todavía no hemos empezado a resolver el problema de la certificación;
tenemos un largo camino que recorrer".
El prototipo 3.0 podría estar listo
para 2014, explica, y la empresa quiere dirigirlo al mercado estadounidense,
donde las regulaciones son más avanzadas que en Europa".
Así que la tecnología está haciendo
que los autos voladores sean productos viables para el mercado masivo, y los
reguladores están poniéndose al día con la velocidad de desarrollo.
¿Pero estamos verdaderamente listos
para ver autos en el cielo?
"Mucha gente todavía tiene miedo
a volar", opina Knapinski, de la EAA. "Hay misterio en ello. Eso es
parte de su disfrute".
"Conseguir que los autos
voladores sean culturalmente aceptados será el mayor obstáculo a superar".
Tomado de :

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