Hoy, para mi es uno de esos días que nunca se olvidaran en
la vida. Por primera vez en 16 años veo a una selección Colombia jugando como
una de las grandes selecciones de fútbol mundial.
Todo pasó por mi mente: las salidas de Higuita en Italia 90
ante Camerún que truncaban un sueño. El autogol de Andrés Escobar (Q.EP.D.) en
USA 94, el gol de Leider Preciado en 1998 y toda la serie de eliminaciones que
tuvo la selección en 2002, 2006 y 2010…
Hoy era un día diferente, por primera vez en 16 años, casi
media vida, veía a una Selección Colombia de Futbol en el templo de este deporte
en Brasil el mítico Maracaná, jugando de igual a igual en octavos de final.
Pero la celebración tenía que tener algo diferente y es que
en la mayor parte del territorio colombiano, las restricciones a los ciudadanos
predominaron, por culpa de unos cuantos que no saben comportarse en las
celebraciones y que se creen “Superman” a la hora de tomarse un trago o tener
un vehículo.
Fue una felicidad ver a mi Selección ver anotar dos goles,
tener un goleador en el Mundial (por primera vez en la historia) ser uno de los
favoritos al titulo jugando, mostrando que no son un equipo de 23 jugadores
sino un equipo de 47 millones de corazones que lo único que logran es soñar,
porque en este mundial, con está selección #SeValeSoñar y de una manera tan real
que les pido que si esto es un sueño no me despierten hasta el final, para a la
mejor manera de los supercampeones poder ver el final en primera fila y decir
que cada momento que me siento orgullo de todos estos titanes.
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