Han pasado algunas horas después de ver a la mejor Selección
Colombia de la historia y como es prudente se debe tener la cabeza un poco fría
para escribir lo que ocurrió, al menos para no tener la necesidad de expresarse
con agresividad sobre un arbitraje parcializado o sobre algunas jugadas que
solo las vio la FIFA y sus delegados.
Hoy la Selección Colombia garantizó un lugar en la historia del mundo, después de 20 mundiales, de más de 90
años de este torneo, se ubica entre las ocho mejores del mundo, algo que nunca
se había hecho por los cafeteros, se tiene a uno de los mejores jugadores del
mundial,. al, aún, goleador del mundial, a uno de los arqueros destacados del
torneo y a una de las vallas menos vencidas.
Otros eran los tiempos donde el futbol se jugaba con un
balón, 11 jugadores por equipo, un rectángulo de césped, los hinchas, los
narradores, las banderas y una pasión…
Antes del partido entre Brasil y Colombia se sospechaba que
todo estaría en contra de la Selección Colombia por jugar contra el organizador
del torneo y por el mal juego que esta selección verde amarela venía teniendo
en el Mundial 2014.
Pero las cosas, en 2014 son muy diferentes a lo que eran en
los tiempos del ‘Caimán Sánchez’, del ‘Diego’, de ‘Pele’ del ‘Pibe’ y tantos
otros genios del fútbol que daban todo en la cancha sin importar nada diferente
a lo que ocurría en ese rectángulo de juego. Hoy quedó comprobado que eso quedo
en la historia como cada uno de los anteriormente mencionados.
Los problemas de un país otrora potencia de hemisferio como
lo es Brasil, un mundial medio improvisado por la no terminación a tiempo de
algunos escenarios, con protestas sociales, una economía en peligro, una
presidenta que no tiene la credibilidad de su pueblo, un pueblo que está en
contra de la organización de cualquier evento internacional que no traiga
proyecciones de mejoras en la calidad de vida de sus habitantes.
Una Federación Internacional de Fútbol Asociado salpicada
por escándalos de corrupción, con dirigentes que no parecen conocedores de
fútbol sino mercenarios que solo buscan acomodar su torneo en países que le
generen mayores ingresos para sus gordos bolsillos; que incluso empiezan a
vetar a “periodistas” como lo hicieron antes del partido de Argentina por
cuartos de final con Diego Armando Maradona, que en está ocasión no asiste al
torneo como ex astro del fútbol sino en su papel de comentarista para el canal
Telesur y a quién le prohibieron el acceso a los estadios donde se presente la
Selección Albiceleste.
Todo estaba en contra de la Selección Colombia, los millones
de dólares que se debían repartir entre los organizadores del torneo, las
expectativas de un pueblo que busca un escape de sus problemas sociales en el
fútbol, un gobierno local que no convence… todo estaba en contra de un puñado
de jóvenes que hacían historia de cara al mundo.
Cuando el fútbol era fútbol, nadie le metía la mano a un
simple partido, solo era espectáculo donde los protagonistas eran los goles y
donde el árbitro impartía justicia, no se parcializaba a favor del equipo local
que aunque no convence es el local y eso es suficiente para ser bueno, por
encima de un grupo soñador, maduro internacionalmente pero sin la experiencia
de como jugar en contra de la marea de una Copa Mundo de Fútbol.
La Selección Colombia lo intentó y quedó comprobado que no
se necesita solo talento sino la ayuda de cientos de factores para lograr
brillar en un torneo. Grande la Selección Colombia, excelente su director
técnico, tocaba jugar en contra de la historia, del pueblo, de la economía y
hasta de la política interna, no se pudo ganar pero se luchó y el mundo entero
se dio cuenta que ya el fútbol no es solo fútbol.
@NICOLASRINCON
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